What the fuck is this hotel doing here?!
David Harvey
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T'apuntes a un bombardeig?
5 meses, 13 días, 8 horas, 31 minutos ago
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Quién es Quién en la Barcelona globalizada
A continuación va un pequeño botón de muestra de las calidades de algunos artífices y beneficiarios de la nueva ciudad global relacionada con el Puerto de Barcelona.
Gestores del Puerto de Barcelona
Dos muestras de miembros del Consejo de Administración del Puerto de Barcelona
Joaquim Coello i Brufau

Coello i Brufau es buen ejemplo de la índole de las fuerzas vivas del establishment catalán que rigen nuestros destinos. Designado en 2004, a instancias de Joaquim Nadal, como presidente del Puerto en sustitución de Joaquim Tossas Mir (que cuenta con un currículum y una acumulación de cargos que tampoco tienen pérdida), se cansó a finales de 2006 de su trabajo y se dejó contratar como consejero delegado de Applus, la empresa de certificación que entre otras cosas gestiona la mayoría de las estaciones privatizadas de la ITV y que tenía como accionista mayoritario a Aigües de Barcelona (o sea, la Caixa), y a Unión Fenosa y Caja Madrid como minoritarios.
En mayo del 2007, con Coello i Brufau como consejero delegado, AGBAR y Unión Fenosa vendieron, en una operación consensuada con la Generalitat, el 75% de Applus al fondo norteamericano de inversión de capital de riesgo, Carlyle Group, de procedencia norteamericana. Tal como denuncia el Centre d’Estudis per a la Pau J.M. Delas, entre los accionistas principales de este grupo figuran personajes como Bush (padre), la familia Bin Laden, James Baker (ex-secretario de Estado de los EEUU) junto a otros canallas por el estilo. Y como no puede ser de otra manera, entre los principales fondos de este grupo figuran empresas militares gringas como Landmark, Indigo y Unit Defence así como empresas petroleras.
El objetivo de los fondos de capital de riesgo es la adquisición de empresas que prometen beneficios rápidos, “sanearlas” (o sea, despedir el máximo de gente posible y externalizar parte de la producción) y venderlas después. Si este procedimiento ya resulta bastante denigrante en una empresa “normal”, aplicarlo en una empresa de un servicio de cumplimiento obligatorio para la gente, es simplemente un escándalo. Sin embargo, las concesiones de nuestros benefactores a Carlyle aún fueron más lejos, ya que “del valor de la compra de 1.485 millones de euros, Carlyle sólo ha desembolsado 400 millones de euros, mientras el resto de 1.085 millones ha estado financiado mediante un crédito sindicado de La Caixa, Caixa de Catalunya y Caja Madrid”.
En todo caso, Coello i Brufau se debía de sentir en buena compañía ya que entre sus cargos anteriores figura el de consejero delegado de la importante empresa militar española ITP. Y por si alguien tenía alguna duda sobre el grado de apoyo del Gobierno de la Generalitat a este tipo de actividades, el mismo mes de mayo el Gobierno autónomo nombró a Coello nuevo presidente del Consejo Social de la Universitat de Barcelona, desde donde luchará a capa y espada para imponer el Plan Bolonia.
Julián García González
Es vocal de la Generalitat en el Consejo de Administración del Puerto de Barcelona. Durante veinte años ha sido secretario general de los estibadores portuarios, es marido de una consejera socialista del distrito de Ciutat Vella de Barcelona y ocupa el cargo de presidente del prestigioso Club Natació Atlètic Barceloneta que regenta en función de una concesión del Puerto al Ayuntamiento. Desde 2007 su club también gestiona y explota la piscina municipal del Turó de la Peira. Además es el presidente de un aparcamiento subterráneo adjunto al Club Natació que gestiona conjuntamente con el propietario de una empresa muy activa en el Puerto de Barcelona. Desde hace muchos años mantiene una estrecha relación cotidiana con los propietarios del Grupo Mestre, una empresa portuaria que, en sintonía con sus buenas relaciones con los gestores del Puerto, ha experimentado un crecimiento espectacular durante los últimos veinte años.
García es una figura omnipresente en el barrio de la Barceloneta. Continúa siendo la persona clave para facilitar o denegar un puesto de trabajo en el Puerto, de manera que hay pocos vecinos de la Barceloneta que no le deban algún “favor”. Además, sus excelentes relaciones institucionales le convierten en “el asesor” ideal para cualquier negocio en el barrio. Entre otras propiedades, tiene varias viviendas en un gran bloque de pisos al lado de la playa, en el que, por razones desconocidas, no rige la Ley de Costas.
Los propietarios y gestores del Hotel Vela
Starwood Hotels & Resorts (Hotel Vela)
Barry Sternlicht
Fundador de Starwood Hotels & Resorts. Hijo de un fabricante de Connecticut, comenzó su carrera de especulador a finales de los años 80 cuando aprovechó la crisis inmobiliaria de aquellos años comprando en subastas edificios de viviendas céntricos para venderlos en el marco de la creciente gentrificación de los centros urbanos con unas ganancias considerables. Su carrera como hotelero empezó en 1995 cuando adquirió Hotel Investor Trust, una REIT (sociedad inmobiliaria que cotiza en bolsa) en apuros que, debido a un vacío legal, estaba exenta de pagar determinados impuestos que gravan sobre la explotación de hoteles. Después de bautizar la empresa como Starwood empezó su expansión en el creciente segmento de los hoteles de lujo. Siendo un miembro destacado de la generación de “yuppies” salida de la revolución neoliberal, supo imprimir a sus hoteles de lujo el glamur de los “nuevos estilos de vida”.
Su éxito empresarial y de enriquecimiento personal está estrechamente ligado al fondo de inversión Starwood Capital Group que en la actualidad figura entre los gigantes del sector. A través de este fondo - que aparte de aportaciones de multimillonarios norteamericanos se nutre sobre todo de fondos de pensiones - Sternlicht realizó unas 300 “operaciones de inversión” en segmentos tan dispares como edificios de oficinas, viviendas, geriátricos, campos de golf, casinos, hoteles o empresas industriales. Se trataba de empresas en dificultades que los gestores del fondo “racionalizaron” reduciendo puestos de trabajo y salarios, aumentando la producción y deslocalizando parte de ella. Después la volvían a vender para comprarse otra. En los años de boom, este procedimiento aportaba tasas de beneficios de hasta el 300%. El grupo ha ganado más de 40.000 millones de dólares con estas operaciones; en cambio, la fortuna personal de Sternlicht continúa siendo un secreto.
Sternlicht dejó la presidencia de Starwood Hotels & Ressorts en 2004 para dedicarse exclusivamente a esta noble tarea. Sin embargo, basta una breve mirada al consejo de administración actual de la cadena hotelera para ver que su marcha de la presidencia no ha cambiado nada en la índole de los gestores del negocio.
Frits van Paasschen

Presidente y director ejecutivo de Starwood Hotels & Resorts Worldwide. Entre muchas otras cosas, fue responsable de negocios de Nike en Oriente Medio y en África donde debe de haber inculcado el nuevo estilo de vida global a los infantes autóctonos que cosen sus zapatillas y pelotas. Igualmente forman parte de su experiencia profesional sus trabajos en las asesorías empresariales Boston Consulting Group y McKinsey, dos empresas especializadas en la implantación de nuevas técnicas de aumento de la productividad de los trabajadores y de nuevas formas de externalización de los costes de producción. Según Forbes, sus ingresos anuales son de 5.722.876 de dólares.
Charlene Barshefsky

Antigua directora y actual “senior internacional” del consejo de Starwood. Ha sido miembro del primer gabinete de Bush Jr. y su representante comercial a nivel internacional. Desde esta posición diseñó e impuso la política de la Administración Bush en la Organización Mundial del Comercio (OMC), causante de la crisis alimentaria actual y responsable de los miles de muertos de hambre que se producen diariamente en el mundo. Entre otras cosas es o ha sido directora de las empresas American Express Company, Intel Corporation e Idenix Pharmaceuticals. Durante los últimos años ha centrado sus “esfuerzos” políticos desde el estudio jurídico Wilmer Cutler Pickering Hale and Dorr LLP - una especie de thinktank jurídico-comercial de la Casa Blanca - en las relaciones entre EEUU y América Latina. En esta función también representa a los EEUU en la Comisión Trilateral, una especie de “gobierno mundial” a la sombra (ver por ejemplo: www.ecologiasocial.org/pdfsectas/Trilateral.pdf).
El negocio de los cruceros
Grupo Carnival
(principal empresa de cruceros que opera en el Puerto de Barcelona)
Micky Arison
(presidente actual e hijo del fundador Ted Arison)

En 2008 percibió 4.756.889 dólares por su “trabajo” de presidente del Carnival Group, mientras que su fortuna personal se calcula en más de 6.000 millones de dólares. El vertiginoso ascenso del grupo, propiedad de la familia Arison, comenzó en 1972 cuando el padre del presidente actual compró un crucero de segunda mano. Desde entonces la compañía no paró de crecer hasta convertir a la familia propietaria en una de las más ricas del mundo.
El secreto de su éxito es doble: por un lado, extendió un modelo de “viajar”, hasta aquellos momentos restringido a la clase alta, a las clases medias norteamericanas, y por el otro inauguró la costumbre de registrar fiscalmente su empresa en un país como Panamá y poner la mayoría de sus barcos bajo una bandera de conveniencia, en este caso de Liberia. De esta forma podían ahorrar una gran cantidad de impuestos (según datos calculados por Standard & Poor’s Anual, entre 1986 y 1998, la compañía registrada en Panamá tuvo un beneficio bruto de 4.700 millones de dólares por los que pagaba una tasa de impuestos del 1,4 %) y, al mismo tiempo, podían pasar por alto los - de por sí raquíticos - salarios mínimos que tendrían que haber pagado si su empresa hubiese estado radicada en EEUU. Según el diario israelí Ha’aretz, entre 1979 y 1990 la compañía contrataba principalmente a universitarios de países del tercer mundo que estaban obligados a trabajar durante diez meses con tan solo dos días de vacaciones y por un salario diario de 1,5 dólares. El resto de sus ingresos dependía de su habilidad para conseguir propinas. No cuesta demasiado imaginarse las relaciones humillantes que debe de haber sufrido esta gente para conseguir alguna propina de estas clases medias conocidas mundialmente por su elevado grado de ilustración y atraídos por el lema corporativo de Carnival: “Fun for all. All for fun.”
Tampoco para los palestinos fue nada divertido el hecho de que Arison padre, después de pasar el negocio a su hijo, decidiera en 1990 volver a Israel para dedicarse allí al negocio financiero y de la construcción (seguramente de nuevos asentamientos, del muro y de autovías sólo para israelíes). En su vertiente de banquero co-financió la campaña electoral del halcón parafascista Netanyahu e invirtió 5 millones de dólares en el Ariel Center for Policy Studies, un destacado centro de estudios de la derecha israelí que tiene el mandado expreso de advertir de los “riesgos de paz” (Ha’aretz; 12 de junio de 1998, 19 de julio de 2000).
El negocio de los contenedores
Hutchinson
(concesionario de la mayor terminal de contenedores del Puerto)
Li Ka-Shing

Li Ka-Shing, propietario del consorcio Hutchinson Whampoa Limited que, entre otras firmas, engloba al Hutchinson Port Holding. Li Ka-Shing figura entre los diez hombres más ricos del mundo, su fortuna personal se calcula en 16.200 millones de dólares. El Hutchinson Port Holding es la compañía portuaria más grande del mundo. Controla en la actualidad el 14% de las operaciones portuarias a nivel mundial y en determinadas zonas geográficas tiene el monopolio en el tránsito de contenedores gestionando puertos enteros. El imperio de Li Ka-Shing comprende también compañías eléctricas, de telecomunicaciones, de turismo y varias cadenas de almacenes comerciales.
Li Ka-Shing, radicado en Hong Kong y de procedencia humilde, comenzó su carrera empresarial haciendo producir flores de plástico y vendiéndolas en los EEUU. Sin embargo, la base de su fortuna actual fue la especulación inmobiliaria al aprovechar la huida de capitales que se produjo en Hong Kong durante la Revolución Cultural entre 1967 y 1977, comprando inmuebles y terrenos a precio de saldo que, con la restauración capitalista en China, le harían de oro. Según dicen, no hay operación inmobiliaria en Hong Kong donde no se lleve su parte, lo que entre cosas se debería a sus buenas relaciones con la mafia local temida por sus medidas expeditivas. Además tiene unas relaciones muy estrechas con la cúpula del Estado chino, en particular con el anterior presidente Jiang Zemin, encargado del lavado de cara del régimen después de la matanza en la plaza de Tiananmen y artífice de la abertura capitalista del país.
El vertiginoso ascenso de Hutchinson Port Holding se produjo precisamente a partir de sus vínculos con las altas esferas de la dictadura china, la producción masiva de productos baratos basada en sueldos ínfimos y la privatización parcial o total de los puertos del mundo en el marco del modelo neoliberal. Para forjar este imperio, Li Ka-Shing no ahorró gastos sabiendo que después se convertirían en grandes beneficios. Por ejemplo, y tal como se desprende de un estudio de los servicios de inteligencia canadienses, a principios de los años 90 donó 1,5 millones de libras esterlinas al partido de Margaret Thatcher y 100 millones de dólares a los partidos liberal y conservador de Canadá. Dada su conocida afinidad con la dictadura china recurre no pocas veces a hombres de paja para hacer alguna nueva adquisición. Otra particularidad de su política de expansión consiste en comprar empresas que acaban de ganar un concurso de concesión de gestión y explotación de instalaciones portuarias. En países como México, esta práctica ya ha llevado a la anulación de alguna de estas concesiones; en el Puerto de Barcelona, no.





